Por Jay Weidner

 

Antes de continuar con el resto de la película es importante detenernos y enfocarnos en el monolito. Es el aspecto más importante de la película. Unifica todos los elementos de la trama y es, en cierta forma, el autor de la película. Es interesante y sumamente pertinente con el argumento que presento aquí, que comprendamos el significado de la palabra ‘monolito’. ‘Monolito’ proviene del griego ‘mon’ y ‘lith’. ‘Mon’ significa uno y ‘lith’ significa ‘piedra’. De manera que ‘monolito’ hace referencia directa a la ‘piedra única’. Así, esta película trata de la piedra única, o la piedra individual. Y en este caso, Kubrick se aseguró que la piedra fuese negra.

En la alquimia, todas las cosas que existen provienen de la piedra negra, o ‘materia prima’. La piedra negra es la piedra de la transformación, y más importante aún para este argumento es la piedra de proyección. Es la Piedra Filosofal. Es el objeto que puede cambiar o trasmutar a la humanidad de acuerdo con la tradición alquímica. Es rara y, cuando hace su aparición, transforma al buscador. Existen pocas dudas de que el monolito negro de ‘2001’ representa a la Piedra Filosofal.

¿ Qué nos promete la Piedra Filosofal? Los dos regalos más importantes de la piedra son la gnosis total o conocimiento para el buscador y el otro es la inmortalidad del alma. ¿Acaso el monolito cumple con estas dos grandes promesas? Comprobaremos que completa ambas promesas antes de que concluya la película. En realidad las dos promesas de la Piedra Filosofal son las que logra el monolito en el transcurso de la película. Tampoco existen grandes dudas respecto a que Kubrick sabía esto todo el tiempo y de ninguna manera es accidental. Es una película sobre la piedra negra, la materia prima, y el poder de proyección. Demostraré que Kubrick nos está diciendo en realidad que el monolito es la película y en consecuencia, la película es el monolito, pero eso vendrá más adelante.

La siguiente parte de la película, el Segundo capítulo, cambia de tono completamente desde el comienzo. Ahora nos encontramos en una visión tecnocrática y utópica del futuro. En un principio, parece que Stanley celebra de hecho la tecnología. Con la melodía del Danubio Azul de Strauss, Kubrick nos lleva a volar en una estación espacial circular, giratoria, en una Nave Espacial futurista de Pan-American.

Dentro de la nave espacial hay un solo pasajero. Es un hombre llamado Heywood Floyd. Él, y todos los demás en las escenas de esta celebración tecnológica, carecen totalmente de vida y emociones. Muchos críticos de Stanley Kubrick dicen que era un hombre que aparentemente carecía de emociones. Estos críticos afirman también que le costaba trabajo lograr que los actores demostraran adecuadamente sus emociones en la película. Básicamente, estoy en desacuerdo con su punto de vista. Tanto en ‘Paths of Glory’ (Senderos de Gloria) como en ‘Spartacus’ (Espartaco), Kubrick revela que es capaz de mostrar un amplio espectro de emociones. Sin embargo, Kubrick desea evitarle a la audiencia emociones sentimentales innecesarias, que él considera como superficiales y banales.

En el capítulo dos de ‘2001’ Kubrick muestra a la humanidad en un futuro tecnológico construido por los maestros del Complejo Industrial Militar. De sus otras películas, especialmente ‘Dr. Strangelove or how I learned to stop worrying and love the bomb’ (Dr. Insólito o: Cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar la bomba) es obvio que Kubrick no guarda amor o respeto por estos maestros. Nos muestra que esa humanidad, marcada por la tecnología, la televisión y la desaparición de la naturaleza, también se encuentra ahora a punto de eliminar sus emociones o sentimientos. La humanidad se ha convertido en las máquinas que la rodean. Nuevamente Kubrick le juega una broma monstruosa a la audiencia. Ahora nos muestra el futuro que imaginan aquellos tecnócratas locos que destruyeron todo el mundo en su película anterior Dr. Insólito. Al principio, a medida que se desarrolla el capítulo con sus panoramas de las bases de la luna y estaciones espaciales, comenzamos a creer que Stanley nos muestra este mundo para prepararnos para la pesadilla ulterior que resulta con HAL, el computador.

En este Segundo capítulo, Kubrick le presenta al espectador los teléfonos visuales, alimentos plásticos y entornos asépticos. Todo aparece totalmente carente de naturaleza. En realidad, tan pronto el hombre-simio lanzó su hueso al aire, al final del primer capítulo, el espectador no vuelve a ver la naturaleza. Ningún animal o planta adornan la pantalla durante las dos horas siguientes.

Después de aterrizar finalmente en la luna y de reunirse con algunos rusos, Floyd presenta una extraña disertación explicándole a un grupo de militares y científicos burócratas la razón por la cual deben guardar un secreto total sobre lo que descubrieron. Pareciera que los norteamericanos descubrieron algo que tiene un significado inmenso. Noticias tan importantes como ésta, dice, pueden causar problemas sicológicos severos en los buenos ciudadanos de la Tierra. Le explica al grupo de científicos y militares que los humanos de la Tierra deberán ser ‘acondicionados’ para aceptar lo que ellos encontraron. Floyd, de manera insulsa, explica porqué es tan importante preparar una historia encubierta. Una historia que indica que ha habido un brote epidémico en la base lunar norteamericana. Kubrick revela, en esta escena, el desdén que muestran los maestros del complejo de la Industria Militar hacia nosotros. La verdad de algo sorprendente se debe ocultar hasta que hayamos recibido el condicionamiento necesario. Esto se logra con gran maestría por parte de Kubrick al punto que las implicaciones nunca son consideradas por el espectador. El Pentágono, NASA u otras personas, ocultan el hecho más sorprendente de todos al resto de la raza humana. Y todos en la pantalla asientan con la cabeza en aprobación sin considerar la magnitud de sus actos.

Pero ¿Qué es lo que han descubierto los norteamericanos? Descubrimos el secreto en la siguiente secuencia, que también es la última parte del capítulo dos. En una serie de escenas que resplandecen con débil luz en la memoria del espectador, Kubrick nos lleva a un paseo por la luna en un bus espacial. Está oscuro, pero el horizonte muestra la luz del sol que comienza a asomar. Incluso en este punto, los protagonistas carecen de alma y vida. No se evidencia el humor puesto que el sentido de humor de la humanidad aparentemente se ha borrado y no existe. Nuevamente, los hombres comen alimentos repugnantes a medida que discuten en forma insulsa lo que es aparentemente el descubrimiento más importante de toda la historia de la humanidad. Los misterios se aclaran levemente en la escena. Aparentemente, un sencillo escaneo magnético de la luna, llevado a cabo por norteamericanos, ha revelado que algo estaba emitiendo una señal anómala a tan solo 5 metros debajo de la superficie de la luna. Los norteamericanos, que descubrieron la señal, hicieron la excavación. Descubrieron que es un monolito negro enterrado bajo la superficie de la luna y que emite esas frecuencias. Cuando finalmente se muestra, descubrimos que es exactamente igual al primer monolito que los hombres-simios encontraron en el capítulo uno. ¿Quién lo enterró y por qué? Nuevamente Kubrick deja las preguntas sin respuesta. Nuevamente, los hombres involucrados en el descubrimiento – básicamente el mayor descubrimiento en la historia de la tierra – actúan en forma totalmente banal. Comienzan a tomarse fotografías frente a la extraña y negra loza de piedra. La escena de la luna se oculta en la oscuridad de la noche. Sin embargo, ahora asoma el sol en el horizonte. Su luz toca el monumento negro por primera vez desde que había sido enterrado, presumiblemente 4 millones de años atrás. A medida que la luz toca el monumento, éste comienza a emitir un sonido que penetra los oídos de los hombres.

Es interesante que Kubrick haya mostrado a la Tierra ocultándose frente a la salida del sol. Es sutil, pero lo que se está presentando es un eclipse lunar en el preciso instante en que el monumento comienza a emitir la señal.

Kubrick deja que el espectador decida porqué estaba enterrado el monumento en ese lugar. Se puede apostar con seguridad que ha sido colocado allí por alguien del pasado, con la esperanza que cuando la humanidad hubiese evolucionado hacia una alta tecnología, sería capaz de visitar a su vecina cercana, la luna. Una vez en la luna, llevarían a cabo una prueba magnética y descubrirían el monolito. También podemos apostar con seguridad que las mismas fuerzas que generaron el primer encuentro entre esto y los hombres-simios, fueron los que colocaron el monolito allí.

Ahora la película presenta otro cambio drástico. Nos encontramos en el tercer capítulo. Su título: La Misión del Discovery a Júpiter – 18 meses después. Tres de los cuatro capítulos concluyen con la influencia de esta misteriosa piedra como punto de reorientación. No solamente para el guión, sino también para toda la raza humana. Esta tercera parte de la película es la más extensa de los cuatro capítulos. También es aquella que está más involucrada en contar la historia al estilo favorito de Hollywood. Es la Misión del Discovery a Júpiter.

Inexplicablemente, nos encontramos en esta nave con dos astronautas vivos, y otros tres, que están en hibernación. Los astronautas Poole y Bowman tienen menos vida y alma que las personas de la escena anterior. Sigue la ausencia de naturaleza. No hay plantas, ni animales, tan solo astronautas banales que cumplen con sus labores de servicio en la nave, jugando ajedrez y boxeo imaginario.

Pero a bordo de la nave hay alguien más. Este personaje parece que tiene un alma, o al menos está comenzando a conformar una. Él es, por supuesto, el computador a bordo que dirige toda la nave – HAL. A medida que la humanidad fue adquiriendo más y más tecnología, fue perdiendo su alma gradualmente. Aquí, en esta solitaria nave, en la frontera exterior de la experiencia humana, los ocupantes parecen haber perdido totalmente sus almas. Por el contrario, la máquina que construyeron, y a la cual permiten que maneje todas sus vidas, ha comenzado a despertar a la consciencia. Está comenzando a cuestionar las razones de su existencia y la misión, algo que ninguno de los dos astronautas hace jamás. HAL, el computador, comienza lentamente a desarrollar un tipo de alma. Este es otro de esos deliciosos retrocesos de Stanley Kubrick. A medida que algo comienza a morir – encuentra vida en alguna otra parte – en ocasiones en las circunstancias más irónicas. El alma del hombre, si se permite que continúe en el presente curso, eventualmente se apagará, y las máquinas lo harán. Al igual que los hombres-simios se hubiesen extinguido si continuaban en el mismo curso. Este tema se repite en otra película con influencia de Kubrick: Inteligencia Artificial de Steven Spielberg.

En ‘2001’ Kubrick nos deja con la tentadora posibilidad de que las máquinas eventualmente adquirirán un alma, pero la película especifica claramente al final que el tiempo para ello ha concluido.

HAL está confundido misteriosamente. Algo relacionado con el secreto de la misión lo preocupa. Más adelante se revela que HAL es el único a bordo que conoce conscientemente la verdadera misión del Discovery. Nuevamente Kubrick nos sorprende al mostrarnos que los dos astronautas ni siquiera piensan o cuestionan lo que están haciendo. El único a bordo que parece preocuparse, HAL, es el único que comprende que algo extraño está sucediendo.

Una de las mejores escenas de esta secuencia es aquella en la cual los padres de Poole le envían un videograma a la nave en el cual cantan el ‘Feliz Cumpleaños’. Los padres parecen auténticos y sinceros en el videograma. ¿Cómo reacciona Poole a este breve derroche de emoción? Instruye a HAL para que acomode su almohada un poco mejor y se vuelve a quedar dormido.

Al final, HAL se rebela contra sus maestros humanos y comienza a matar a los astronautas uno por uno. Repentinamente, la hermosa danza de las máquinas con la música de Strauss ha sufrido un cambio. Ahora la máquina lee los labios de los astronautas fingiendo problemas técnicos y mata a todos los que están a bordo, exceptuando a Bowman.

Toda la secuencia del Discovery termina con el asesinato de HAL por parte de Bowman. Uno por uno, los circuitos de HAL se van apagando hasta que queda reducido a una versión balbuceante e infantil de la canción ‘A Bicycle Built for Two’ (Una bicicleta para dos). Tan solo con la muerte de HAL se revela la verdadera razón de la misión del Discovery a Júpiter. Cuando HAL muere, repentinamente aparece un parpadeante video de Heywood Floyd en la televisión cercana. La cinta fue preparada para que todos los astronautas la vieran al despertar de su hibernación. Ahora que todos los tripulantes fueron asesinados por HAL, Bowman es quien escucha el mensaje final. Floyd le cuenta a Bowman que un monolito misterioso fue descubierto en la superficie de la luna. Este monolito emitía una señal que estaba orientada hacia el planeta Júpiter. La verdadera misión del Discovery era descubrir la razón por la cual el monolito enterrado por alguna fuerza externa estaba enviando una señal hacia el planeta Júpiter.

Antes de pasar a la secuencia final de la película es necesario detenernos por un instante y explicar hacia dónde se dirige Kubrick con todo esto y porqué. Es extremadamente importante saber que nada se desperdicia. Todo ha sido concienzudamente planeado hasta el cuadro final. Él trata de decirnos algo en esta extraña asociación de imágenes de la historia y del futuro. En la primera secuencia nos encontramos con ese grupo de hombres-simios. Son amables vegetarianos que se ven transformados por el monolito, la piedra negra única, en usuarios de una herramienta que conquista y mata. Kubrick, sin lugar a dudas, desea que comprendamos que estas decisiones se hacen en otra parte. También quiere que sepamos que el monolito representa a estas fuerzas. Superficialmente, nos está diciendo que el monolito no es un guía grande y compasivo porque fue la causa de la primera matanza. Sin embargo, en un nivel más profundo, también nos dice que el regalo de la piedra es un evento espiritual muy grande y evolutivo. Kubrick no nos va a permitir marcharnos con una visión de la historia en blanco y negro. Nos está diciendo que existe una extraña yuxtaposición que se está presentando. Tenemos la intervención externa que nos permite aclarar la visión limitada de la realidad que hemos sostenido anteriormente. Pero esa aclaración también incrementa nuestra capacidad de violencia y control. ¿Cómo es posible? ¿Cómo es posible que un gran salto espiritual y evolutivo sea también la causa de muerte y violencia? ¿Acaso esto no es diametralmente opuesto? Kubrick afirma que no. Debemos caminar tomados de la mano. Las grandes transformaciones no pueden suceder sin violencia, muerte e incluso desastre total. La raza humana debe ir al infierno antes de comenzar a comprender siquiera la fuerza de los dioses. Y de esa forma, nuestro ingreso en una realidad más amplia, inspirada por el monolito y realizada por medio de la fabricación de armas, transforma inmediatamente al simio-hombre con un hueso en un hombre del espacio con una nave. La estación espacial que gira y es circular y que aparece en la secuencia inmediatamente a continuación del primer capítulo es una celebración del gran regalo del monolito. Aparentemente, de acuerdo con Kubrick, no ha habido encuentros posteriores con el monolito en los cuatro millones de años transcurridos. Toda la tecnología que honra la película es el resultado directo del encuentro fatal que sucedió hace mucho tiempo. Ese hueso, sostenido por la mano de un simio-hombre primitivo, se convirtió en la estación espacial. Y debido a ese hecho, el simio-hombre perdió sus emociones y espíritu. De alguna manera, Kubrick nos dice que ambos deben ir tomados de la mano para que suceda la iniciación final. Kubrick sabe que las iniciaciones no son eventos claros y amorosos. Las iniciaciones son increíblemente difíciles y peligrosas. Con frecuencia alguien es lastimado – o peor aún – fallece.

 

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